Biología de Roedores
Biología de los Roedores
Las ratas necesitan accesos fáciles para la búsqueda de alimento y para su huida, por eso es importante el bloqueo de las distintas vías de entrada, los orificios y fisuras deben ser tapadas con cemento, las puertas deben de revestirse con una placa de aluminio en la parte inferior, los sumideros de patios con tapa pesada, proteger los desagües e impedir la acumulación innecesaria de objetos en las bodegas que puedan servir de refugio a los roedores.
Estos se colocarán con una separación de la pared de aproximadamente 10 cm; esta separación debe de marcarse en el piso con una línea de color amarilla, para poder inspeccionar y colocar los productos que eliminan a los roedores.
Se sugiere proteger con malla fina (tamiz) las coladeras y mantener un control riguroso de basura y deshechos orgánicos en botes con tapas herméticas.

El ratón doméstico es el roedor mejor adaptado a la convivencia con los humanos, se alimenta casi de cualquier cosa que el hombre coma y se reproduce a un ritmo asombroso.
El número de ratones que sobrevivirán en cualquier área o edificio dependerá de:
- 1. Refugios
- 2. Agua
- 3. Provisión de alimentos.
Una de las características más notables del cráneo de una rata es la presencia de incisivos bien desarrollados en ambas mandíbulas.
Los incisivos crecen durante toda la vida del animal y por ello deben ser desgastados continuamente.
Estos dientes están presentes en todos los roedores y pueden perforar tanto madera como tuberías de plomo.
Los roedores son transmisores activos de enfermedades mortales como la ectoplasmosis y la leptospirosis, a través de la pulga.